Facturar conciertos como autónomo o contrato laboral para músicos

Son muchas las consultas de músicos y de promotores acerca de la contratación para conciertos. Muchos artistas recurren a cooperativas para facturar, puesto que los organizadores de conciertos y ayuntamientos les piden factura para pagarles la actuación. En otros casos, vemos cómo un músico que está cobrando el paro no sabe si puede tocar en directo. También los promotores quieren tener claras sus obligaciones y responsabilidades ante una posible inspección de trabajo, y saber si están obrando correctamente cuando contratan a músicos como autónomos o si deben dar de alta a los artistas en Seguridad Social.

Facturar conciertos como autónomo

En efecto, desde el punto de vista de la normativa laboral existen dos fórmulas para que un músico pueda actuar en un concierto:

  • Contrato de trabajo: como empleado del promotor del espectáculo
  • Relación mercantil: como autónomo/empresario  y posterior factura por el concierto realizado.

La relación laboral o empresarial entre músicos y organizadores de conciertos es una cuestión compleja, que no admite una regla general, sino que la respuesta dependerá de las circunstancias concretas de cada caso.

Concepto de empresario en conciertos y espectáculos

En el ámbito de conciertos y espectáculos, se considera empresario a quien realiza funciones de dirección, desarrollo del espectáculo, contrata el personal o tareas organizativas similares. Estas labores las desempeñan normalmente el promotor del concierto, que se ocupa del recinto, logística, seguridad, sonido, seguros, SGAE, permisos, organiza el marketing, venta de entradas y, sobre todo, contrata a los artistas. En definitiva, el promotor es el que corre con los riesgos de la producción. Muchas de estas cuestiones se subcontratan con empresas especializadas y otras las realiza el personal de la empresa promotora. Los músicos podrían ser una empresa más con la que el promotor contrata la prestación de un servicio (en este caso la actuación musical) o, si ese artista no cumple con los requisitos para ser considerado empresario o autónomo, deberá tramitarse alta en Seguridad Social bajo el régimen especial de artistas.

Es importante destacar que el dueño de la sala que se limita a alquilarla o cederla para organizar allí el espectáculo no tiene la consideración de empresario organizador de espectáculos públicos.

Artista como empleado del promotor del concierto o espectáculo

Si la situación del artista no cumple los requisitos para ser considerado empresario, dicho músico deberá tener una relación laboral con el organizador del concierto o espectáculo público. Esta relación laboral de artistas se encuentra regulada por el Real Decreto 1435/1985, de 1 de agosto, por el que se regula la relación laboral especial de los artistas en espectáculos públicos. La correcta consideración de empresario o autónomo de los artistas depende de si realiza funciones de dirección y organización del espectáculo, o bien dispone de personal propio.

Veamos un ejemplo claro: si un hotel contrata a un pianista para que amenice la velada todas las noches, siendo el hotel quien fija el horario y criterios artísticos/organizativos, dicho artista debería estar contratado por el hotel bajo una relación laboral, con la consiguiente alta en Seguridad Social. Si los músicos trabajan en unas circunstancias que no permiten su consideración como empresarios, estaríamos ante un caso de falsos autónomos y la inspección de trabajo podría exigir al promotor el alta en el régimen correspondiente, además de las cotizaciones atrasadas y recargos.

Músicos como empresarios. Facturar conciertos como autónomo

Hay músicos solistas que actúan con una banda de acompañamiento, o bandas que llevan músicos de apoyo para sus conciertos, además de que muchas cuentan con un equipo humano para los conciertos (técnicos, ayudantes, road mánager,…). En este caso, una o varias personas que dirigen la propuesta artística, y cuentan para ello con otras personas que serían empleados suyos (aunque muchas veces ese personal factura como autónomo). Por tanto, la clave está en determinar quién desempeña las funciones de organización y dirección del espectáculo: el artista, el promotor o ambos.

Como ejemplo, podríamos pensar en el ejemplo de una banda conocida que dispone de un equipo e infraestructura propia para organizarse, que sería una empresa en sí misma (de hecho, los músicos y miembros del equipo técnico deberían ser empleados de esa empresa) y cuando contraten con un promotor de un concierto o de un festival estaremos ante una contratación mercantil entre empresas. Aunque el promotor realice algunas funciones de organización del evento (logística, venta de entradas, marketing, seguridad,…), en esos casos contrata con el artista o grupo un espectáculo cerrado, y podríamos hablar de que dos empresas son organizadores conjuntamente cada uno en facetas distintas.

Como podrá imaginarse el lector, no tendría sentido que el promotor tuviera que celebrar un contrato de trabajo y dar de alta como empleados suyos en la Seguridad Social a los miembros de Arcade Fire o a Paul McCartney cuando vienen a tocar a España; esos artistas organizan sus propios recursos y trabajadores, y operan a través de una sociedad mercantil.

Cooperativas para facturar conciertos y artistas

Las cooperativas para facturar conciertos y trabajos de artistas son cooperativas de trabajo asociado (en Andalucía también tenemos las cooperativas de impulso empresarial) en las que el músico se integra como socio cooperativista. Cuando tiene que emitir una factura, la cooperativa de la que es socio lo da de alta como empleado de la misma y es la sociedad la que emite la factura al promotor. Suelen cobrar un porcentaje de lo facturado, además de descontar la cotización a Seguridad Social y retención por IRPF. Además, hay que pagar una cuota para entrar como socio cooperativista. Cada vez son más los sectores que ponen en duda la legalidad de estas prácticas, y la inspección de trabajo ya tiene en su punto de mira este tipo de cooperativas para facturar, exigiendo a los socios las cuotas de autónomos no pagadas.

Músicos como empleados del mánager

Existe otra modalidad en la que el mánager o el agente de contratación dispone de artistas en nómina y factura directamente a promotores y organizadores los espectáculos realizados por sus músicos. En estos casos el mánager adquiere cierta dimensión de promotor/productor del espectáculo y es quien dirige la labor del artista y del personal de apoyo. Deberá dar de alta a esas personas en Seguridad Social por cada actuación, salvo que pueda considerarse que los artistas cumplen con los requisitos para facturar al mánager como autónomos. Esta fórmula tiene como ventaja la centralización de gestiones y personal que trabaja para el músico sin necesidad de que éste ponga en marcha una estructura empresarial propia.

Conclusión

Se trata de una cuestión complicada y con una vasta casuística, que requiere un estudio personalizado para cada caso antes de concluir si existe o no relación laboral entre el músico y el promotor. Además, cuando la propuesta artística de una banda empieza a crecer con efectos visuales, iluminación, escenografía, personal de apoyo u otras necesidades para los directos, es conveniente que su equipo humano cuente con el correcto tratamiento desde el punto de vista de la normativa laboral. Cuando los artistas empiezan a operar como empresarios, pueden optimizar sus intereses económicos (ingresos por conciertos, derechos de autor, producciones discográficas, derechos de imagen,…) a través de una sociedad mercantil o cooperativa. También los promotores deben conocer sus obligaciones legales para mayor seguridad jurídica de su actividad. En Sympathy for the Lawyer estamos especializados en el asesoramiento legal en la industria musical, así que si eres músico, mánager, promotor de conciertos, organizador de un festival,… podemos ayudarte para que te preocupes sólo de la música. Solicita una primera consulta gratis y sin compromiso con nosotros, y podremos aclarar tus dudas iniciales así como explicarte cómo trabajamos.

 

*Imagen: Pixabay.com

4 comentarios en “Facturar conciertos como autónomo o contrato laboral para músicos

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