Los artistas que actúan en el mayor espectáculo deportivo del mundo no cobran caché (la NFL solo paga como fee el mínimo sindical obligatorio, aunque sí cubre la producción). Pero ese show genera un sustancioso negocio. Según Billboard, Bad Bunny podría sumar 1,7 millones en ingresos netos por streams y descargas en EE. UU. durante la semana posterior al halftime de la Super Bowl.
¿Cómo se calcula esa cifra?
En los últimos cinco años, los artistas que han protagonizado el show del descanso aumentaron una media de +110% el consumo de su música esa semana, y Billboard/Luminate estiman que el catálogo del cantante puertorriqueño genera actualmente 788.500 dólares por semana. Todo eso sin incluir el enorme hype para patrocinios de marcas y venta de su propio merch. Ese impacto en aumento de streams suele ser del +60% en la segunda semana tras el evento. Como referencia, Kendrick Lamar alcanzó unos 2,5 millones (+93%), Rihanna 1,24M (+150%), Usher 841k (+211%) y The Weeknd 1,02M (+70%) en la semana del partido.
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