El Ministerio de Cultura surcoreano y la agencia pública KOCCA destinarán cerca de 1,7 millones de euros anuales a diez agencias pequeñas y medianas dentro del nuevo programa Global Leap Forward: hasta 300 millones de wones por agencia y año (unos 218.000 dólares) durante un máximo de tres años, para financiar promoción internacional, videoclips y giras. Entre las primeras seleccionadas está 82MAJOR.
La intervención responde a la polarización del sector. Las exportaciones de K-pop crecieron un 32,4% en 2025, pero el negocio sigue concentrado en las cuatro grandes (HYBE, SM, YG y JYP). La brecha es de escala industrial: en 2023 los conglomerados invirtieron de media 43.100 millones de wones en producción musical, frente a los 1.490 millones de las agencias pequeñas. Casi treinta veces más.
Corea trata la música como política industrial: dinero público para corregir una concentración que el mercado no resuelve solo y proteger la cantera que sostiene el éxito exportador. Es justo la palanca que España, con repertorio pero sin incentivos a la producción fonográfica, lleva años sin accionar.




