Un informe de MIT Climate Machine pone cifras al impacto climático anual del directo en EE. UU. y Reino Unido y, sobre todo, señala dónde se concentra el problema. El estudio calcula 14,36 millones de toneladas de CO₂e en EE. UU. y 4,1 millones en UK (2023), a partir del análisis de más de 80.000 conciertos en ambos mercados.
Estos son los principales focos de las emisiones según el informe:
- El viaje del público representa el 62,2% de las emisiones en EE. UU. y el 77,2% en Reino Unido.
- La comida y bebida (16,9% EE. UU. / 7,6% UK),
- Logística por carretera (5,3% EE. UU.) y el transporte aéreo de carga (8,1% UK).
- El consumo energético del recinto pesa menos de lo esperable (1,6% EE. UU. / 3,2% UK), igual que los viajes de artista y crew (4,7% EE. UU. / 0,5% UK).
Si queremos reducir emisiones de verdad, no basta con “hacer la gira más sostenible”. La palanca grande está en decisiones de movilidad y planificación: cómo y desde dónde se mueve la audiencia, qué incentivos existen, qué papel juegan las ciudades y los venues, y cómo se diseña la experiencia para evitar que el coche sea la opción por defecto.
Os dejamos el informe completo por aquí.
Foto de Stefan Fluck en Unsplash




