¿Hasta qué cifra se puede subir? ¿Hay un tope ético? ¿Es solo una cuestión de oferta/demanda? Bueno, pues si queremos aprovechar la demanda tan loca que hay con muchas giras… Pero a veces también quedan huecos en las gradas, y los números no terminan de salir. O el excel no cuadra por los costes disparados. También si pensamos en el gran nivel de producción que plantean los shows actualmente y en la experiencia que se ofrece al público. O si simplemente miramos lo que costará entrar al Bernabéu para ver el Clásico dentro de 9 días.
Hace unos días el CEO de Live Nation, Michael Rapino, realizó unas polémicas declaraciones en las que sostenía que los conciertos están “por debajo de su valor desde hace mucho tiempo”, y que el precio medio de 72 dólares por entrada en Estados Unidos demuestra que hay todavía margen para subir: «Intenta ir a un partido de los Lakers por ese dinero…, que además juegan 80 al año».
Motivos para subir precios
Al margen de la la comparativa con los precios de los eventos deportivos, el CEO de Live Nation recuerda que actualmente hay una demanda desbordada del público, y que los artistas destinan gran parte de sus cachés a producciones cada vez más complejas y costosas para ofrecer un show memorable.
¿Cuál es el precio medio por entrada?
Pollstar sitúa el precio medio de los Top 100 tours de 2024 en 135,92 dólares. Y también ofrecen un dato medio según el formato: estadio 128 dólares, arenas 99 dólares, teatro 75 dólares, salas/club 44 dólares. Y según Billboard el precio medio de las entradas ya ha subido un 20,6% en los últimos tres años.
¿Está la demanda tan disparada?
Mientras muchos artistas hacen sold out en minutos, en 2025 ha habido muchos promotores de festivales y giras que que se han visto abocados a cancelaciones o ajustes por falta de demanda.
Foto de Jessica Christian en Unsplash





