Vermont acaba de aprobar una ley que limita la reventa de entradas para conciertos, espectáculos y eventos deportivos al 110% de su precio original. La norma, que entrará en vigor el 1 de julio de 2026, también prohíbe la venta especulativa de entradas que el revendedor todavía no posee y las prácticas engañosas de webs que simulan estar afiliadas a artistas, recintos o promotores.
El movimiento tiene especial carga simbólica porque ha sido apoyado por Noah Kahan, artista nacido en Vermont, que defendió la medida como un paso necesario para proteger la experiencia de los fans frente a comportamientos abusivos en la reventa. Su caso ilustra bastante bien el problema: las entradas para sus conciertos en Fenway Park tenían precios entre 60 y 399 dólares, con una media de 125, pero muchas aparecen ahora en StubHub por encima de los 1.000 dólares.
La ley tiene límites importantes. El tope de precio solo se aplicará a eventos en recintos independientes de hasta 3.000 personas y no afecta directamente a gigantes como Live Nation. Aun así, Vermont se convierte en el primer estado de EE. UU. con un límite aplicable a la reventa, en un momento en el que California, Nueva York, el Senado estadounidense y Reino Unido también estudian medidas para frenar el mercado secundario. La gran pregunta es si esto será el inicio de una tendencia o si la reventa simplemente se desplazará hacia canales menos regulados.
Imagen: Noah Kahan at Glastonbury Festival 2025. Raph_PH.




