“Somos cultura, no solo generadores de conciertos. Debemos crear experiencias únicas, no a granel.” Encuentro con Marcela San Martin Hermosilla

“Somos cultura, no solo generadores de conciertos. Debemos crear experiencias únicas, no a granel.” Encuentro con Marcela San Martin Hermosilla

Desde HUB de Sympathy for the Lawyer y Rebel Rebel iniciamos una serie de encuentros con figuras clave en nuestra industria musical. Queremos conocer cómo han vivido el parón del sector durante el confinamiento, y descubrir claves para afrontar afrontar los próximos meses desde la valiosa experiencia y aprendizaje que estos profesionales atesoran gracias a su enorme experiencia. De alguna forma, unos “Encuentros con Entidades”, que como aquel fabuloso largo de Los Planetas giran en torno al sacrificio y esfuerzo que implica ser proveedor de arte. Y estrenamos esta sección con una invitada excepcional, que encarna a la perfección ese apellido que a veces acompaña a la palabra Música: PRO.

Marcela San Martin Hermosilla tiene un trayectoria profesional relacionada con la industria musical que se inicia hace más de 25 años, comenzando por desarrollar funciones de asistente de gestión en la sala Siroco hasta 1995. En 2002 entra a formar parte del equipo de programación como asistente siendo el año 2009 el que marca el comienzo de su actividad como responsable de programación de sala El Sol. A lo largo de estos años, también ha organizado festivales solidarios para recaudar fondos para las víctimas de los terremotos de Haití, – Músicos por Haití – que tuvo lugar en la Sala El Sol, Chile – Músicos por Chile – que se celebró en la sala La Riviera, y ha sido socia fundadora de MIM (Asociación de Mujeres de la Industria de la Música).

Pero mejor dejemos que sea ella misma la que nos cuente de sus proyectos, pasados y futuros, inquietudes, ilusiones y nuevos retos que afrontar en esta crisis provocada por la pandemia del COVID19

SYxLW: Marcela estuviste más de 20 años como programadora de la Sala Sol, una de las salas más míticas de Madrid ¿Qué destacarías de ese trabajo?  Dinos un concierto que haya sido especial para ti y cuéntanos por qué

Marcela: En primer lugar, muchísimas gracias por invitarme a participar en esta entrevista, es un placer. Mi andadura como programadora comenzó más tarde, alrededor de 2009. Entré en a trabajar en El Sol en 1995. Éramos dos personas, además del gerente, los que trabajábamos en la oficina (situada en el mismo edifico), lo que permitía versatilidad a la hora de trabajar: hacíamos de todo un poco, producción, compras, secretaría, contabilidad, lo que me permitió aprender todo lo relacionado con el negocio de la hostelería además de como sala de conciertos. Sí, desde cargar cámaras, negociar precios con los proveedores a poner en marcha la mesa de luces. Con el paso del tiempo y con la entrada de nuevos compañeros, fui dedicándole más tiempo a promoción, producción y programación. Para mí programar es crear una experiencia única cada noche, por lo que intento ofrecer lo mejor a nuestro público, y consiste en ser atrevida, innovadora, sin dejar de atender los intereses musicales predominantes, dentro de nuestras características como sala. Para ello es necesario estar al día de las novedades, primordial estar en contacto directo con discográficas, promotores, mánagers y artistas. Es imprescindible ser abierto de orejas para no encasillarte en un solo estilo. Escuchar, escuchar, escuchar es mi lema. Hay que tener en cuenta al público, las barras, la prensa y artistas. Es un tetris fantástico. Siempre he dicho que yo cuento con el NO, por lo que no tengo nada que perder a la hora de proponer una actuación.

Son muchos los conciertos especiales en estos años, desde el concierto de Antonio Vega para nuestro 25 aniversario, ante 300 personas entregadas, todos llorando de la emoción, con un Antonio entregado, emocionado y donde no se le olvidaron las letras de las canciones. El concierto de Alanis Morissette, organizado en menos de 20 horas, donde todo el equipo humano de El Sol hizo piña. El concierto de The Strokes fue épico; Ben Harper que venía a hacer un showcase de 30 minutos y terminó tocando 2 horas y 45 minutos. O la primera vez que programé un mes entero yo sola.

– SYxLW:  No resulta fácil dejar atrás un trabajo después de tantos años realizándolo y con tanto reconocimiento por parte del sector. ¿Qué supuso para ti este hecho y cuáles fueron los desafíos que decidiste enfrentar?

– Marcela: Claro que no resultó fácil tomar esta decisión, mas sabiendo que El Sol era mi vida. Fue una decisión tomada desde la calma, muy analizada y discutida con los actuales responsables. Fue muy doloroso, incluso aún me cuesta bajar esas escaleras. Al final la balanza se inclinó hacia nuevos retos. Durante estos años he seguido la máxima de las 3 ces para hacer las cosas bien: 33% de cerebro, 33% de capital y 33% de corazón. Cuando una de ellas se desequilibra, mejor no seguir. Es lo que me pasó, perdí la pasión e ilusión por mi trabajo, y yo, sin estos elementos, no sé trabajar, no puedo trabajar, enfermo.

“Escuchar, escuchar, escuchar es mi lema. Hay que tener en cuenta al público, las barras, la prensa y artistas. Es un tetris fantástico”. Marcela San Martín

– SYxLW: Sabemos que estás muy vinculada a la asociación MIM (Mujeres de la Industria de la Música) ¿Qué significa para ti ser una mujer en el mundo de la industria de la música? ¿Crees que esta crisis provocada por la pandemia del Covid19, ha afectado o afectará más a las mujeres que a los hombres del sector?

Marcela: Ser mujer en la industria de la música es trabajar para que se cumpla la ley de igualdad real entre hombres y mujeres. Hemos entrado en el Observatorio de Igualdad en la Cultura, por el nivel de representación y la trayectoria de la asociación, hemos realizado un estudio de la situación de la mujer en la industria de la música en colaboración con la Universidad Carlos III. Formamos parte de la PLAM desde la cual se está trabajando en el Estatuto del Artista. Durante la pandemia de la Covid-19 se ha creado la Plataforma de Salas de Conciertos (PSDP) donde participan algunas socias de MIM.

Ser activista y miembro de MIM es desvelarse a las 4 de la madrugada para realizar listados de mujeres artistas; es quitarse horas de conciliación familiar para crear gráficos de los line-ups de los festivales. Son solo unos pocos ejemplos del trabajo que llevamos realizando desde 2016, fecha en la que nos constituimos como asociación. Desde septiembre de 2016 hasta la fecha ya somos más de 400 socias y socios que trabajamos para demostrar con hechos la brecha de género, la invisibilidad y el desequilibrio salarial que existe en nuestra industria.

Con la irrupción de la Covid-19, somos conscientes de que la brecha de género será más amplia: las mujeres se encuentran en primera línea ya que son las encargadas del cuidado de personas mayores, hijos y deben conciliarlo con el trabajo, como demuestra el estudio que realizamos en abril a nuestras socias para comprobar cómo nos había afectado la pandemia en nuestro día a día. En primer lugar, casi el 82% de las encuestadas está teletrabajando; y de este 82%, el 46% tiene que compaginar su trabajo con el cuidado de sus hijos u otras personas en el mismo tiempo o lugar, ya sea todo el tiempo o parte de él. Esta situación afecta al trabajo casi al 50% de las afectadas. Más del 70% han visto afectado sus ingresos, además de no tener otra fuente de financiación.

De este estudio se desprende que un 43,6% de las mujeres trabajan por cuenta ajena, y de este porcentaje, casi el 80% no pudo acogerse a ninguna de las medidas decretadas por el Gobierno. Esta situación demuestra la precariedad y gravedad en la que nos encontramos las mujeres de la industria de la música. Por ello, y desde el Observatorio de Igualdad en la Cultura, hemos hecho pública una declaración que vele para que en las medidas que el Gobierno ponga en marcha en el ámbito de la Cultura se apliquen con perspectiva de género, así como aplicar criterios de igualdad de género en todos los planes, medidas, ayudas y subvenciones que se aprueben para paliar la crisis de la Covid-19.

“Soy superviviente. Desde los 6 años hemos estado viajando de un país a otro sin nada más que nosotros mismo, nuestra familia. Aprendimos desde bien pequeños a valorar que lo único que tenemos realmente es nuestra educación, nuestro sentido del humor y la solidaridad. Lo demás viene y va.”

– SYxLW: ¿Cuéntanos cómo era tu situación laboral antes de que estallase esta crisis? ¿Cómo es ahora?  ¿Cuales son tus proyectos a corto plazo? Confiésanos un momento que haya quedado grabado en tu memoria en estos dos meses de confinamiento, ¿Dirías que has salido reforzada de esta situación?

– Marcela: Durante los últimos meses estaba viviendo auténticos cambios a nivel laboral. Dejar la programación de conciertos para dedicarme a una empresa de reciente creación dedicada a artistas audiovisuales, NOAD Cultura Digital. Es un reto importante para mí, puesto que es adentrarme en otro ámbito cultural del que espero aprender mucho. Arrancar un proyecto de esta envergadura justo cuando se declara el estado de alarma ha hecho replantearnos nuestra estrategia de actuación, por lo que hemos crecido como personas y como emprendedores. Estamos muy satisfechos y felices por todo lo avanzado hasta la fecha.

El momento más difícil de nuestro confinamiento fue cuando a mi compañero le diagnosticaron el positivo en coronavirus. Tuvimos que vivir aislados durante 17 días dentro de la misma casa, pero sin poder prácticamente vernos ni mucho menos tocarnos. Eso ha sido lo más duro y difícil que me ha tocado vivir. Podremos vivir ajustándonos a la realidad económica que nos toca, pero no tener contacto físico con tus seres queridos es una auténtica tortura.

Soy superviviente. Desde los 6 años hemos estado viajando de un país a otro sin nada más que nosotros mismo, nuestra familia. Aprendimos desde bien pequeños a valorar que lo único que tenemos realmente es nuestra educación, nuestro sentido del humor y la solidaridad. Lo demás viene y va. Por lo que durante estos meses de confinamiento he intentado aprender, reír, escuchar y apoyar. No siempre con buenos resultados, ni por este orden, pero lo he intentado.

– SYxLW:  Nosotros te percibimos como una mujer luchadora y fuerte, qué consejos darías a otras mujeres del sector musical para que no se rindan y superen esta crisis.

– Marcela: Lo primero y más importante: no estás sola. Por muy difícil que te vengan dadas, siempre habrá alguien al otro lado que te escuchará, te hará reír, te apoyará. Intentar ver el vaso medio lleno como forma de vida. Lo único que no tiene solución es la muerte, así que, quién dijo miedo. El “no” ya lo tienes, no hay nada que perder por intentarlo. Teniendo dos manos y un cerebro, podemos hacer cualquier cosa.

“En este sector un 43,6% de las mujeres trabajan por cuenta ajena, y de este porcentaje, casi el 80% no pudo acogerse a ninguna de las medidas decretadas por el Gobierno. Esta situación demuestra la precariedad y gravedad en la que nos encontramos las mujeres de la industria de la música.”

– SYxLW: También hemos visto en tus redes sociales que hace muy poco has dado una masterclass sobre programación de conciertos en tiempos de pandemia. ¿Qué consejos les darías a otros programadores de salas?

– Marcela: Llevo 4 años participando como profesora invitada al Máster de Industria Musical y Estudios Sonoros de la Universidad Carlos III. Mi clase iba a ser impartida el 11 de marzo, justo el día que se decretó el cierre de universidades e institutos. Todo lo que tenía preparado no servía para mucho viviendo una pandemia de estas características, por lo que preparé la clase en torno a los protocolos de actuación en salas de conciertos, que ni siquiera está aprobado o concretado por el Ministerio de Cultura. Las salas de conciertos no aparecen de momento en las fases, cosa que nos tiene a la espera de un plan concreto para esos espacios, confío en que haya un plan.

Ahora mismo nuestra labor como programadoras debemos enfocarla en otras vías, como el streaming, espacios pequeños, espacios abiertos, puesto que no volveremos a pisar nuestras salas hasta pasados unos meses, si es que volvemos a abrir, dada la situación dramática de algunas. Es importantísimo trabajar en alianzas con otros colectivos, empresas, para trabajar en común, para paliar posibles daños hasta que no haya un protocolo y aforos reales para poder abrir.

– SYxLW: Por último, un deseo para el 2021…

– Marcela: Espero que para 2021 hayamos aprendido que trabajar unidos nos beneficia a todos. No nos podemos olvidar que en los parvularios y colegios debemos educar en igualdad, medio ambiente, filosofía y música, entre otras asignaturas, para aprender a razonar, pensar por nosotros mismos y crear conciencia. Que debemos crear experiencias únicas, no a granel. Una pandemia nos ha parado, reflexionemos en qué hemos fallado como sociedad. Somos cultura, no solo generadores de conciertos. Que no nos olvidemos de todo el conglomerado de personas que formamos esta industria, que somos muchos y muchas, que si falla una fallamos todos, como industria y como personas.

Muchas gracias por pensar en mí.

– SYXLW: No, Marcela, muchas gracias a ti. Es un orgullo tenerte con nosotrxs, inaugurando esta sección del HUB de Sympathy for the Lawyer.

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