Music Supervisor: entendiendo la nueva pieza clave en la industria musical

Music Supervisor: entendiendo la nueva pieza clave en la industria musical

El sector musical necesita encontrar nuevas fuentes de ingresos. La industria audiovisual y del videojuego viven un momento de oro, y la música es una materia prima imprescindible para sus productos. Después del hundimiento provocado por la piratería, el parón total en el live por la pandemia y la frágil cadena de ingresos del streaming, el mercado audiovisual puede convertirse en una importantísimo nicho de negocio para músicos, autores, productores, sellos discográficos, editoriales,… ¿Cómo llega la música a una película o a una serie? ¿Cuánto se paga por usar una canción? ¿Cuáles son las funciones del supervisor musical? ¿Qué es una licencia de sincronización musical? Te explicamos el perfil del music supervisor, un profesional que se está convirtiendo en pieza para el negocio de la música.

A todos nos encanta ese momento en el que suena la canción perfecta en una serie. Peaky Blinders, Euphoria o (por supuesto) High Fidelity, entre otras muchas, tienen como una de sus señas de identidad la selección musical. Esa canción que puede hacer magia en una película, conseguir conmover en un anuncio o ser parte esencial del videojuego de moda.Y es que la música aumenta la fuerza narrativa de las escenas. Ahí es donde entra en juego un supervisor musical.

Qué es un supervisor musical o music supervisor 

El supervisor musical es la persona encargada de gestionar todos los elementos musicales y sonoros de una obra o grabación audiovisual. Este perfil profesional es imprescindible en las producciones anglosajonas, y poco a poco se va consolidando en España y latinoamericana.

Se trata de un intermediario entre los creadores de contenido y los derechohabientes. Y ojo, no solo hablamos de entretenimiento (largometrajes, series, cortos, documentales, etc.) sino también de publicidad.

Sincronización de música en obras audiovisuales

El proceso que permite que “esa canción” llegue a sonar en “esa escena”, se denomina sincronización. Esto no es más que colocar un fragmento de canción sobre una secuencia de imágenes en movimiento (figura de la que nos ocuparemos en siguientes publicaciones).

Las denominadas licencias de sincronización en la práctica pueden ser difíciles de gestionar debido a la cantidad de agentes involucrados. Esto se traduce en costes de recursos, tiempo, correos electrónicos, llamadas y demás gestiones. Por eso, contar con una persona dedicada exclusivamente a ello resulta de lo más recomendable.

Funciones del Music Supervisor

  1. Investigar quiénes son los titulares de derechos (autores, editores, sello discográfico titular del máster, etc.). Esta labor previa es fundamental ya que, gracias al conocimiento del mercado, permite identificar a los titulares de los derechos a los que hay que dirigirse para obtener la autorización con mayor rapidez.
  2. Negociar con los titulares de los derechos. Todo el proceso de gestión de la licencia y de la revisión de los acuerdos. Gracias a su conocimiento del mercado puede llegar a valorar si el precio de la licencia está bien dimensionado. Para ello también debe tener conocimientos legales para asegurar al productor que todo está correcto.
  3. Labor creativa. Muchas veces la canción soñada no entra dentro del presupuesto de la producción. Así pues, hay que buscar alternativas más asequibles. El conocimiento y la creatividad del Music Supervisor puede ser clave para encontrar otra canción que permita que la escena tenga el mismo carácter que el director y los guionistas estaban buscando. Y mucho más barata.
  4. Manejo de librerías musicales. Cuando el presupuesto es aún más limitado, la música de librería se convierte en un aliado de lo más habitual. En las librerías se pueden encontrar piezas musicales libres de derechos a un precio muy inferior y, si cuentas con un buen supervisor musical, el resultado puede ser muy satisfactorio.
  5. Completar la documentación correspondiente que acompaña la obra. Los partes de música, denominados en la industria como Cue Sheet son documentos que recogen minutado todos y cada uno de los elementos musicales que se integran en la obra además de toda la información sobre los titulares de los derechos y posibles restricciones que puedan aplicar.

Música Original y Score

En estos casos, la casuística es infinita. Puede ocurrir desde que la producción se requieran piezas musicales originales creadas ad hoc o incluso que se plantee grabar una versión de la canción deseada cuando por presupuesto solo puedes llegar a pagar la licencia de derechos de autor, pero no la del máster.

¿Qué es el Score? Diferencias con la Soundtrack

Es común el error de confundir score con banda sonora, pero no es exactamente así. La industria cinematográfica en la práctica distingue entre Soundtrack y Score.

Cuando hablamos de Soundtrack nos referimos a las canciones tanto preexistentes obtenidas vía licencias de sincronización, como las originales creadas ex profeso.

Cuando hablamos de Score, sin embargo, nos referimos solo a la parte de la música incidental o ambiental cuyos efectos sonoros percibimos en segundo plano y que sirven de apoyo a la narración de las secuencias o escenas. Normalmente suele ser original u obtenida de librería.

Por tanto, es importante que un Music Supervisor tenga siempre a mano a músicos de estudio que puedan cubrir estas necesidades llegado el caso.

¿Cuándo entra en acción un Music Supervisor?

Evidentemente depende de la importancia que conceptualmente los productores, guionistas y directores de la obra audiovisual le concedan a la música, pero lo ideal es que participen desde la preproducción. El modo en que un director o un director de fotografía conciba una secuencia, sus planos, su duración, o el enfoque de lo que quiera transmitir, puede condicionar la elección de una canción.

Como curiosidad, directores tan emblemáticos como Quentin Tarantino o Paolo Sorrentino, incluyen las piezas sonoras en el propio proceso de escritura de guión.

En todo caso, su presencia se hace imprescindible durante las labores de post producción, trabajando codo con codo con montadores y editores, cuando se requiere de ellos principalmente la parte puramente administrativa.

En definitiva, el Music Supervisor es una figura transversal con una doble vertiente creativa y legal-administrativa y que debe adaptarse a las necesidades de la producción.

 

Autor: Álvaro Marín Pérez

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