Guía para reducir la huella ecológica de la música en vivo

Guía para reducir la huella ecológica de la música en vivo

¿Cuál es el impacto de la música en vivo en el medio ambiente? ¿Cómo reducir la huella ecológica en nuestro sector? ¿Qué tipo de medidas se pueden implantar en giras y festivales?

En el año 2019, Coldplay anunciaron que no volverían a girar hasta que encontrasen un modo más respetuoso con el medioambiente para hacerlo. En 2021, la banda británica ha anunciado su gira ‘Music Of The Spheres’, en la que aseguran reducir el 50% sus emisiones de C02. Otro ejemplo más lejano podría ser el de Radiohead, que ya encargó un estudio en 2007 sobre la huella de ecológica de sus giras para posteriormente tomar medidas y reducir emisiones e impacto medioambiental. Se trata de dos bandas que juega en una liga al alcance de pocos, pero existen muchas medidas que deberán empezar a aplicarse en giras y festivales de todos los tamaños. En esta guía te explicamos cómo podemos reducir el impacto medioambiental de cualquier proyecto de música en vivo.

La huella ecológica de la música en vivo 

La música en directo no es ajena a los problemas medioambientales que afectan a nuestro planeta. Aunque su impacto nocivo está muy lejos de otro tipo de industrias más pesadas, su actividad también contribuye al incremento del efecto invernadero por la emisión de gases, sobre todo en el CO2 que se emite en la utilización de la mayoría de medios de transporte convencionales durante una gira.

Debemos buscar la manera de contribuir a realizar medidas más respetuosas con el medioambiente que ayuden a convertir la música en vivo en un sector responsable y sostenible. Además, hay que tener en cuenta que la sociedad se ha vuelto más exigente en materia de sostenibilidad medioambiental, y aplicando este tipo de medidas, se conseguirá una mayor armonía, tanto con el medio natural como con los entes públicos y los espectadores.

Además, nuestro sector cuenta con un gran activo para conseguir su objetivos de sostenibilidad medioambiental: los artistas. Con su poder de influencia entre el público y en la cultura popular pueden ser verdaderos motores de cambio en la responsabilidad medioambiental de la sociedad.

Elaborar un plan de actuación

Lo primero es trazar un plan de actuación conociendo todas las necesidades propias de una gira, y adaptarla para que cause un menor impacto medioambiental. No hay que olvidarse que las giras son prácticamente la única fuente de ingresos de muchos artistas, por lo tanto, aunque siempre existen medidas ecológicas que se puedan llevar a cabo, las acciones que se tomen en materia de sostenibilidad medioambiental no deben de alejarnos de la propia sostenibilidad económica de una gira. Partiendo de esa idea es cuando debemos de empezar a actuar, siendo conscientes que el margen de maniobra que tiene un artista consagrado no es el mismo que el de una banda emergente (como tampoco el nivel de exigencia por parte del público).

Uno de los modos más prácticos para la elaboración de un plan, es tomar datos de las giras anteriores y a partir de ahí corregir y mejorar aspectos implementando acciones concretas. Bandas como Radiohead, con el propósito de reducir la huella de carbono en sus viajes, encargaron a una empresa especialista en sostenibilidad un estudio aproximado de la huella que dejaban sus anteriores giras con el propósito de reducirla en sus próximos tours. 

Implicar a todas las partes involucradas en una gira o en un festival

Es importante identificar a todos los agentes que participan en una gira, desde los propios músicos hasta el público que va a acudir a la sala, pasando por todos los técnicos, el road manager, booker, promotora, etc., dado que, al igual que ocurre en el proceso de producción de un concierto, es imprescindible coordinarse con todos ellos para que el plan funcione.

Es esencial que se realice una buena comunicación de las necesidades y exigencias en materia de sostenibilidad para que se integren en todos los procesos de producción y realización del evento, ya que, además, es posible que muchos de los agentes que intervienen en una gira no estén habituados a actuar siguiendo criterios ecológicos. 

Ponerse en marcha

Aunque parezca una obviedad, es muy importante poner en práctica todas las acciones posibles que se han propuesto en el plan y estar concienciados en su consecución y que no quede como mera propaganda. Si una banda anuncia que va a realizar acciones sostenibles o aparece en actos en defensa del medioambiente, pero luego no cumple ninguna de esas acciones o bien realiza actividades que son nocivas y son perfectamente evitables, corre el riesgo de realizar prácticas de greenwashing, es decir, utilizar una supuesta acción a favor de la defensa del medioambiente como marketing con el único propósito de dar una imagen responsable que luego no se materializa.   

A continuación exponemos las principales medidas para reducir el impacto ecológico en giras y festivales, que pueden ser perfectamente compatibles con su rentabilidad económica y la calidad.

Transporte

Los desplazamientos son los actos más significativos en una gira y a la vez lo que genera una huella de carbono más importante, pero no solo por parte de los artistas y su crew, sino en especial del público que se desplaza a los conciertos:

  • Realizar una jerarquía en el transporte: tratar de elegir el medio de transporte más sostenible según el viaje. Aunque el avión la mayoría de las veces es imprescindible, es el medio más contaminante. Se recomienda el uso del tren siempre se pueda y si no, el uso de furgonetas y camiones alimentados con combustibles más ecológicos como el biodiesel. 
  • Trazar giras lineales: siempre que sea posible, se debe intentar realizar giras que supongan recorrer un menor número de kilómetros de una ciudad a otra. Además de ser recomendable por razones logísticas y económicas, se evita el desplazamiento de grandes distancias y, por ejemplo, se puede minimizar el uso de los viajes en avión, reduciendo el impacto de las emisiones de CO2.
  • Evitar el transporte de uso privado: en muchas ocasiones es inevitable, pero siempre que se pueda, es recomendable la utilización del transporte público, sobre todo para conciertos de pequeño formato en caso de los artistas, o la menor utilización de vehículos posible. El uso de coche compartido también es una alternativa en el caso de los asistentes a un concierto.

Salas y equipamiento

Aunque es más complicado intervenir en el funcionamiento propio que tienen los recintos, se pueden escoger el emplazamiento de los conciertos siguiendo criterios más sostenibles y tener en cuenta aspectos como estos:

  • Certificaciones: aunque en nuestro país está menos desarrollado, existen certificaciones relacionadas con el ocio y turismo en materia de medio ambiente y eficiencia energética. En algunos países de Europa, por ejemplo, hay salas con el certificado ‘Green club’, un sistema de certificación para clubes energéticamente eficientes.
  • Utilizar el equipo de la sala: una de las circunstancias que influyen en que el transporte en una gira sea más aparatoso, es el traslado del equipo técnico propio de la banda, aumentando en ocasiones el número de vehículos que se tienen que utilizar. Por ello, hay que intentar realizar un estudio óptimo del rider técnico que ofrece la sala para adaptar las necesidades técnicas de la banda a los medios disponibles y así evitar llevar equipo propio en la medida de lo posible para la correcta ejecución del show.
  • Iluminación LED: es una alternativa cada vez más real de iluminación, ya que cuenta con una mayor calidad, durabilidad y eficiencia energética frente a las tecnologías convencionales, consumiendo menos energía y ayudando a reducir la huella de carbono. 
  • Accesibilidad: como mencionamos en el punto anterior, la accesibilidad del recinto por medio de transporte público y la cercanía a núcleos urbanos, ayudará a reducir el uso de vehículos personales y, por tanto, a reducir las emisiones de CO2.

Alojamientos

Cada vez existen más certificaciones de alojamientos sostenibles, y las propias agencias de booking están implementando sus etiquetas de los hoteles más verdes, aunque la medida más eficaz es la de buscar un alojamiento lo más cercano a la sala para minimizar la distancia recorrida en transporte.

Catering

Existe una gran variedad de medidas para hacer un catering sostenible. La principal es tener una buena planificación, conocer el número exacto de músicos y de técnicos que van a hacer uso de él para así no desperdiciar alimentos. Ofrecer alternativas con productos de proximidad y temporada y reducir el consumo de carne, son alternativas para que el catering influya en menor medida en la huella de carbono de una gira.

Hospitality rider

El principal objetivo del hospitality es que tanto los artistas como los técnicos se encuentren cómodos y se atienda a sus circunstancias personales, pero hay que intentar evitar el despilfarro en productos que no se van a consumir ni a utilizar. Al igual que con el catering, una buena opción es que lo que no se consume o utilice, se use para posteriores conciertos en la sala, o que sea la propia banda la que se lo lleve para cubrir las necesidades de su gira.

Merchandising

También se pueden tomar medidas con los productos que la banda vende en una gira, como evitar la venta de artículos de un solo uso, o utilizar material reciclado en los productos, como camisetas con tejidos de algodón ecológico, por ejemplo. 

Promoción

Evitar el uso de formas de promoción de una gira como el reparto de flyers o la pegada de carteles, y sí se hacen, que sea con material reciclado. En la actualidad, la promoción en las redes sociales es una forma de llegar a un público más objetivo que con los modelos tradicionales y con la que además se evita la utilización de papel que seguramente acabe, con suerte, en la papelera más cercana.  

Comunicación

Es fundamental que los artistas realicen una comunicación clara y transparente de sus acciones en materia de sostenibilidad. Como hemos dicho anteriormente, los artistas, al igual que la música, pueden ser una fuente de inspiración que ayuden al público a concienciarse en esta materia. También es interesante que se haga uso de las redes sociales del artista para crear un ‘efecto llamada’ y concienciar al público, fomentando el uso del transporte público o la posibilidad de compartir vehículo para acudir a sus conciertos.

 

Imagen: David Dvořáček – Unsplash

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