James Broadnax, condenado a muerte en Texas por asesinar, durante un robo, a dos productores musicales en 2008 en las inmediaciones de un estudio de grabación, fue ejecutado este 30 de abril. Su caso ha provocado una fuerte reacción en la comunidad musical porque, durante la fase de sentencia, la fiscalía utilizó páginas de letras de rap escritas por él como prueba documental para convencer al jurado de que representaba un peligro futuro, uno de los requisitos legales para imponer la pena capital en el estado de Texas. La Corte Suprema ha rechazado sus apelaciones hasta horas antes de su ejecución y la Junta de Indultos de Texas ha denegado frenar la ejecución, incluso a pesar de haber surgido una nueva confesión por parte de su compañero en el robo, reconociendo la autoría material de los homicidios.
Según investigaciones citadas por AP y The Guardian, existen más de 800 casos en EE. UU. en los que letras de rap han sido utilizadas contra acusados, de forma desproporcionada contra jóvenes negros y latinos.
Aunque el recurso de James Broadnax en el que cuestionaba el uso de sus letras como elemento probatorio de su peligrosidad no prosperó, su caso ha reavivado un debate nacional en Estados Unidos sobre la «Ley de Música Restaurativa» (o leyes similares como el RAP Act), que busca limitar que las expresiones artísticas sean usadas como evidencia criminal, argumentando que esto afecta desproporcionadamente a los artistas afroamericanos. Y es que, de entre los cuadernos de Broadnax, la Fiscalía cuidadosamente seleccionó frases que trataban temática de robos, tráfico de drogas y asesinatos. Frases como “Hogtie ’em and body bag ‘em. Send them to the mayor. Then /I bombed the whole country. Send/the press. The paper.” («Átalos y mételos en bolsas de cadáveres. Envíalos al alcalde. Luego bombardeé todo el país. Llama a la prensa. Al periódico»). Con estas expresiones, la Fiscalía defendió, ante un jurado mayoritariamente blanco, la peligrosidad de Broadnax, definiéndolo como un nuevo tipo o raza de criminal, siendo sus letras definitorias de su naturaleza violenta.
Lo cierto es que este tipo de letras son habituales en el género del Gansta Rap, éxitos como Hit ´Em Up de 2Pac, Straight Outta Compton o Fuck Da Police de N.W.A., Mind of a Lunatic de Geto Boys, o Shook Ones, Pt. II de Mobb Depp, entre muchas otras, están repletas de temática criminal, siendo éste el elemento central del subgénero.
Utilizar de letras de rap para defender una tendencia delictiva ante un jurado o tribunal impresionable, o no ducho en este género musical, es sumamente perjudicial debido a la naturaleza inherente de las mismas y del propio género de rap, algo que ya se había indicado en Hart v. Texas, 688 S.W.3d 883.
Curiosamente, aquellas canciones en las que Broadnax trataba temas como la redención fueorn ignoradas.
Más allá del dudoso gusto con el que se escriben este tipo de frases, parece que, en Estados Unidos, la instrumentalización judicial de la libertad de expresión y artística ha cruzado una nueva línea, que constata la especial afectación a la población racializada.




