Después de años de giras cada vez más grandes, inmersivas y dependientes de pantallas gigantes, parte del directo empieza a reivindicar la simplicidad. Los fundadores del estudio creativo Raw Cereal, que ha trabajado en producciones para artistas como Morgan Wallen, Calvin Harris, Noah Kahan o Queens of the Stone Age, explican en IQ que muchos artistas están buscando shows más simples, reflexivos y centrados en la conexión real con el público.
El cambio no es solo una cuestión de producción (porque afecta al diseño del escenario, el uso de pantallas, el contenido visual, la iluminación o los flujos de trabajo creativos), también es una estrategia de posicionamiento. Después de años de escalada en el tamaño y la complejidad de las giras, con producciones cada vez más ambiciosas, inmersivas y parecidas entre sí, la simplicidad puede convertirse en una forma de diferenciarse: menos acumulación de estímulos, más presencia escénica, más narrativa y más momentos reconocibles. La fatiga tecnológica, los plazos cada vez más cortos y la entrada de la IA en los procesos creativos están acelerando esta tendencia. Además, también muestra que cuando todo el mundo intenta hacer el show más grande, destacar puede depender de construir uno buscando la simplicidad, que sea más claro, más propio y más conectado con el público.
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