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Taylor Swift vuelve a adelantarse. Esta vez no con un lanzamiento, sino con una jugada legal que dice mucho del momento que vive la industria. La artista ha solicitado registrar como marca tanto su voz como su imagen, en un intento claro de protegerse frente al uso no autorizado de inteligencia artificial.

En concreto, Taylor ha presentado varias solicitudes ante la oficina de patentes estadounidense. Dos de ellas buscan proteger el sonido de su voz en frases muy concretas —“Hey, it’s Taylor” y “Hey, it’s Taylor Swift”— y una tercera cubre su imagen escénica, asociada a uno de los looks más reconocibles de su reciente Eras Tour. No se trata de registrar “su voz” o “su cara” en abstracto, sino de identificar versiones concretas que el público ya reconoce como inequívocamente suyas.

En los últimos meses, la proliferación de deepfakes ha convertido la identidad de los artistas en un activo especialmente vulnerable. Voces clonadas, vídeos manipulados, imágenes falsas… El caso de la cantante es, seguramente, el más llamativo Su imagen ha sido utilizada en contenidos generados por IA de todo tipo, incluyendo piezas virales, chatbots e incluso material explícito que ha circulado sin control. En paralelo, figuras públicas han visto cómo su imagen se utilizaba con fines políticos o comerciales sin ningún tipo de autorización.

Hasta ahora, la principal herramienta jurídica para combatir esto han sido los llamados derechos de imagen. El problema es que funcionan de forma desigual según el territorio y no siempre permiten actuar con rapidez ni con claridad en entornos digitales globales. Ahí es donde entra esta nueva estrategia.

Aunque en EE.UU. la voz ya está protegida frente a imitaciones comerciales por el right of publicity —reforzado en 2024 por la ELVIS Act de Tennessee frente a clones de IA—, Taylor opta además por la vía marcaria: aporta cobertura federal uniforme, activa mecanismos rápidos de retirada en plataformas y le permite evitar discutir caso por caso si la voz es «suficientemente reconocible».

En España no existe un right of publicity como tal, pero la voz puede quedar cubierta por varias vías, como la LO 1/1982 en relación al derecho al honor o el RGPD que la trata como dato personal en según qué casos. La marca podría ser un nivel adicional de protección, pero no el cimiento.

Registrar elementos de su voz e imagen como marca abre una vía distinta. El derecho de marcas no protege la identidad en sí misma, pero sí aquello que el consumidor asocia de forma clara con una persona o un servicio. Y aquí está la clave. Si Swift consigue que esas expresiones sonoras o visuales se reconozcan jurídicamente como signos distintivos, podría argumentar que ciertas imitaciones generan confusión en el público. No solo las copias exactas, también aquellas que sean “suficientemente parecidas”.

Esto amplía el terreno de juego. Ya no se trata solo de demostrar un uso indebido de su imagen, sino de entrar en un marco donde la confusión comercial es el criterio principal. En la práctica, esto podría facilitar acciones contra modelos de IA o contenidos que imiten su voz de forma reconocible, aunque no reproduzcan exactamente las frases registradas. Ahora bien, esta estrategia también tiene límites. El derecho de marcas nunca fue diseñado para proteger una personalidad completa, ni para frenar el uso masivo de datos en el entrenamiento de modelos de IA. Es una herramienta indirecta, casi de emergencia, que funciona mejor en casos concretos que como solución global.

Que una artista con el nivel de control, recursos y experiencia legal de Taylor Swift esté explorando este camino dice mucho del estado actual del sistema. La tecnología ya permite replicar identidades con enorme precisión, pero la legislación sigue fragmentada, lenta y, en muchos casos, desfasada. Mientras tanto, empiezan a surgir propuestas como el NO FAKES Act en Estados Unidos, que buscan crear un marco federal más claro para proteger la voz y la imagen frente a la IA. Pero hasta que eso llegue….

Foto de David Field en Unsplash

Borja Martin

Marketing & PR en SFTL

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