El 30 de enero de 1969, The Beatles subieron a la azotea de 3 Savile Row, en Londres, tocaron durante algo más de 40 minutos y acabaron convirtiendo una actuación casi improvisada en uno de los momentos más mitológicos de la música popular. Ahora, ese lugar dejará de ser solo una fachada fotografiada por fans para convertirse en una experiencia oficial.
Apple Corps abrirá en 2027 The Beatles at 3 Savile Row, una visita de siete plantas en el edificio donde la banda tuvo una de sus primeras sedes, grabó parte de Let It Be y ofreció su último concierto. El recorrido incluirá material inédito de sus archivos, exposiciones rotativas, tienda para fans, una recreación del estudio del sótano y, claro, acceso a la azotea donde John, Paul, George y Ringo tocaron juntos por última vez.
La operación encaja perfectamente en la nueva etapa de explotación del universo Beatles: documentales, reediciones, biopics en camino y experiencias físicas para convertir la memoria en peregrinación. Porque un catálogo histórico vive en discos, streams o películas, pero también en los lugares donde ocurrió la leyenda. Y pocos lugares tienen más poder simbólico que una azotea donde cuatro músicos cambiaron para siempre la historia del pop antes de que llegara la policía.




