Universal Music Group va a desprenderse del 50% de su participación en Spotify y destinará lo recaudado (unos 1.400 millones de dólares al precio actual) a ampliar su programa de recompra de acciones hasta los 1.000 millones de euros, el doble de lo anunciado hace un mes. La operación llega tres semanas después de que Bill Ackman lanzara una oferta de adquisición de UMG por 64.000 millones de dólares que proponía liquidar toda la participación en Spotify para financiar la compra. El consejo de UMG todavía no se ha pronunciado sobre esa oferta.
UMG ha confirmado que los artistas participarán en los beneficios de la venta, un compromiso que viene de 2018 y que Taylor Swift ayudó a mejorar ese mismo año al conseguir que los pagos se hicieran sin descontarlos de los anticipos no recuperados. Los ingresos del primer trimestre de 2026 se situaron en 2.900 millones de euros, impulsados en parte por la integración de Downtown Music Holdings y los primeros efectos de los acuerdos de Streaming 2.0. Grainge no quiso comentar sobre la oferta de Ackman pero el movimiento habla por sí solo: UMG considera que su cotización, que ha caído un 30% en el último año, no refleja el valor real del negocio, y prefiere recomprar sus propias acciones a precio de ganga antes que dejar que otro se las lleve baratas.




