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En anteriores capítulos de las demandas contra Dua Lipa: la superestrella británica, y sus abogados, consiguieron ganar y desestimar la demanda por plagio en su canción Levitating del disco “Future Nostalgia”. Pero esta semana el productor Bosko Kante, ha presentado una nueva demanda en contra de Dua Lipa por el uso indebido de una aportación suya a la canción original en los remixes posteriores del hit. Un nuevo capítulo que abre una nueva problemática: el uso de aportaciones en una canción en los remixes posteriores y la negociación en el reparto de royalties de los remix.

¿Hasta qué punto una aportación a la composición y grabación de una canción puede ser usado en una futura reinterpretación de una obra? ¿Los remixes son considerados nuevas obras? ¿Se pueden usar aportaciones de una canción original en futuras creaciones a partir de esa obra? ¿Cómo debería ser el nuevo reajuste de reparto de royalties en un remix? Preguntas muy complejas que desde Sympathy for the Lawyer tratamos de dar respuesta y luz y solucionamos en nuestro día a día laboral. 

En este caso concreto, Dua Lipa se enfrenta nuevamente una demanda por infracción de derechos de autor. Los abogados de Bosko Kante, un productor de música  de California, presentaron la demanda el lunes 31 de julio ante el Tribunal de Distrito de los Estados Unidos para el Distrito Central de California.  

La demanda establece que Stephen Kozmeniuk, uno de los principales productores en «Levitating», negoció con Kante en 2019, pidiéndole que creara efectos de sonido con un talk box para usar en la canción. Este dispositivo permite a los músicos crear, a partir de modificaciones, nuevos sonidos de instrumentos musicales usando la voz. 

El productor aceptó, lo grabó y negoció un acuerdo de licencia con los productores de Dua Lipa para el uso de este nuevo sonido en la canción Levitating. La negociación se alargó, pero se consiguió alcanzar un acuerdo verbal para conceder el uso de esa aportación en la obra original, esta es la canción original de Levitating, pero no en futuras reediciones de la obra como son los remixes. 

A pesar de este supuesto acuerdo oral, la aportación de Kante aparece en tres remixes de «Levitating», incluido el remix con el rapero DaBaby, la versión más viral de Dua Lipa que ha llegado a alcanzar más de 1.800 millones de reproducciones en Spotify (tres veces más que la original). Además su trabajo también aparece en el remix de la canción del DJ Blessed Madonna, que cuenta con la colaboración de Madonna y Missy Elliott, así como en un tercer remix creado en 2022 para los American Music Awards.  

En la demanda Bosko expone, además, que los tres remixes incorporan una mayor cantidad del trabajo creado por él que el utilizado en la versión original. Los abogados del productor piden al menos 2 millones de dólares más los intereses por daños, así como los ingresos obtenidos de los royalties por los remixes, que estiman en al menos 20 millones de dólares.

La demanda nombra a Dua Lipa, Kozmeniuk y Warner Music Group como demandados, junto con otros 10 demandados sin nombre que, según la queja, eran individuos o empresas que estuvieron involucrados con los demandados nombrados en la violación del copyright de Kante. 

Derechos y calificación del Remix: ¿Cómo se negocian los remixes en la industria musical?

La cuestión principal es dilucidar las razones de esta demanda y, en concreto, qué sucede cuando se negocian los remix de canciones.

La realidad es que un remix de una canción puede considerarse una obra nueva o una obra parte de la original, en función de la presencia de nuevos productores (en su faceta de compositores), del cambio de denominación del tema y de otros factores como las negociaciones entre todos los agentes implicados.

Hay que tener en cuenta los derechos editoriales y los derechos y titularidad sobre el máster del tema original a la hora de negociar los derechos sobre el remix, en función de los usos que de las aportaciones originales se hagan en esta nueva creación. En términos generales siempre que se lleva a cabo el remix de una canción, se negocia con los nuevos productores en la misma línea que con los autores, compositores, titulares de derechos editoriales y titulares sobre grabaciones de la obra originaria, cuyos porcentajes habitúan a ser proporcionales a la parte correspondiente de esa obra original.

Atendiendo al presente caso, Bosko Kante autorizó el uso de una serie de aportaciones para una obra musical determinada, por el que se le abonaron unos royalties y/o un fee ajustados a ese uso concreto. La explotación de sus aportaciones en otros temas como el remix (más allá de si esos temas se consideran obra nueva o no, lo que analizaremos en otro post), debe ser nuevamente autorizada y retribuida, especialmente mediante la liquidación de un porcentaje de royalties sobre los beneficios generados por el remix; ignorar esta premisa sería tremendamente injusto y contrario a los consensos generales existentes en la industria sobre derechos de propiedad intelectual.

Conclusión

Los abogados de Dua Lipa tienen de nuevo un frente abierto, en esta ocasión expresamente complejo, al que deberán dar respuesta con una defensa que será cuanto menos interesante por el análisis de la argumentación que hagan para defender que la explotación en un remix de una obra anterior no se trata de un nuevo uso de la misma.

Contáctanos sin compromiso y analizaremos tus necesidades para proponerte la solución que mejor se adapte 

­En Sympathy for the Lawyer, ofrecemos soluciones integrales para músicos, productores, festivales y empresas de la Industria Musical. Nuestro equipo es experto en la gestión legal y económica de carreras artísticas y negocios de todo tipo. Confía en nosotros para potenciar tu éxito en el sector musical. 

Autores: Borja Martín Díaz / Paula Sánchez Manzanero

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